"El shock de la elección de 2002,
seguido de los masivos, violentos y efectivos bloqueos de grupos mestizos e
indígenas crearon los antecedentes para la aparición y surgimiento del primer
partido político de masas liderado por representantes indígenas y
mestizos", así comienza el último capítulo titulado "The emergence of a mestizo and indigenous
elite (2002-2010)" de la reciente actualización de la conocida obra de
Herbert Klein traducida al español en reiteradas ocasiones.
Para H. Klein, la nueva realidad
política previa al ascenso de Evo Morales al poder estuvo estructurada bajo
tensiones entre los dirigentes indígenas militantes en los departamentos de La
Paz y Cochabamba, con las regiones periféricas ricas en gas, petróleo y
explotaciones agrícolas controladas por grupos no indígenas, de los que tenemos
conocimiento.
Sin embargo, este proceso de
surgimiento y consolidación del movimiento político masista no ocurrió por
espontaneidad o por planificación de un grupo de iluminados ideólogos, Klein invita a reflexionar acerca del origen
de este profundo cambio político como un resultado de la revolución de 1952; la
argumentación de esta tesis viene dada por dos actos centrales: la reforma
agraria y el voto universal.
Por un lado, la reforma agraria,
posibilitó en el caso del área andina (espacio donde se implemento con mayor
fuerza la reconversión de tierras) el cambio de una tradicional élite rural
blanca, por una nueva clase mestiza; es decir,
indígenas "quienes entraron en el mercado de trabajo, adoptaron las
normas urbanas, el bilingüismo, y que se movieron de pequeñas ciudades a
ciudades más grandes, de esta forma los mestizos a día de hoy se convirtieron
en los intermediarios entre el mundo rural y el metropolitano en Bolivia"
(2011: 266).
Del otro lado, la otra medida crucial
fue el voto universal, que en el mundo indígena posibilitó a su población
ejercer la libertad de voto eliminando los requisitos de alfabetismo antes
vigentes; los resultados son claros: de tener una población votante de 126.000
en 1951, se dio un salto a 955.000 en 1956, extendiéndose hasta1,3 millones de
votantes en la elección de 1964. Aunque a las masas indígenas les tomaría un
tiempo encontrar una voz política independiente, todos los gobiernos sucesivos,
ya sean militares o civiles requerían hacer algún gesto para satisfacer sus
demandas de escuelas, vivienda, electricidad, sanidad, y ayuda económica.
Adicionalmente, otro dato crucial para
entender la actual coyuntura política por la que se mueve Evo Morales, se
encuentra en que se dice que este líder es producto político de la
Participación Popular, pero se ignora también que todo esto fue posible gracias
a una mejora incremental y significativa en el tiempo desde los años 50 del
siglo pasado en temas de salud como la esperanza de vida y la mortalidad
infantil, en el último caso de tener 97 niños muertos por cada 1.000, se pasa a
tener tan solo 11 en el año 2010.
En educación, entre 1950 y 2003 de
estar en la posición 30 de nivel de alfabetización en Latinoamérica, Bolivia
pasó a ocupar el puesto octavo, demostrando un claro avance en este aspecto
(2011:279); otro dato unido al factor educativo se encuentra en la educación y
la lengua hablada en relación al español, la cual tiene un efecto significativo
en la realidad boliviana como lo demuestran los datos presentados por Klein
(2011: 274-280), aquí se evidencia que el español era impartido en las escuelas
rurales, un hecho que hizo expandir la población mestiza; por otro lado, lo que
se observa también en los datos es una reducción significativa de personas que
mantienen una lengua indígena y el español al mismo tiempo, lo que haría
trastabillar visiblemente el discurso actual acerca de la "pureza"
indígena oficialista.
El mestizaje en Bolivia destruyó el tradicional
dominio del poder tradicional de los blancos, el incremento de la esperanza de
vida y el incremento en los años de educación de las clases populares ayuda a
explicar el porqué y el cómo esta clase participa de manera autónoma como actor
en la escena política nacional (2011:285), hay que ver por ejemplo el
crecimiento significativo que tiene la ciudad de El Alto en niveles
demográficos. Dicho sea de paso que la ciudad de El Alto para H. Klein es un
"centro de intensas interacciones entre gente indígena y no-indígena,
donde el español se ha convertido en el lenguaje de contacto incluso dentro de
su población aymara dominante" (2011: 286).
El escenario en el cual la movilización mestiza
emerge y/o se transforma en parte en una nueva generación mestiza con estudios
universitarios profesionales que no asume por completo los hábitos de las
élites blancas anteriores, se debe entre otras cosas a la integración de las
economías regionales con las principales ciudades y la eliminación de las
viejas élites hispano-hablantes; el factor de auto-identificarse dentro del
mundo indígena por parte de los mestizos se interpreta según H. Klein de la
siguiente forma: "aunque los hablantes de una sola lengua indígena disminuyen
en el tiempo con la subida en los niveles de educación, la identidad indígena
sigue siendo una fuerza poderosa para la movilización política nacional"
(2011:286-287).
La pobreza persistente y el parcial incremento
de mejora en la vida social en comparación con el Continente tuvo mucho que ver
con el contexto de radicalidad del sistema social. Un país que tuvo en
"2007 el 88% de su fuerza laboral sin afiliación a un sistema de
pensiones, quienes además se encuentran dentro del sector informal de la economía,
donde el sector formal de la economía solamente cuenta con el 27% de los
bolivianos con NIT" (2011: 289); desnuda una realidad de pobreza y falta
de productividad latente en la actualidad.
Todos estos argumentos presentados hasta aquí
no tienen otro propósito más que contribuir al debate actual sobre el próximo
censo y sobre el actual periodo de gobierno nacional; debate que a menudo suele
refugiarse en la tradicional memoria
corta histórica que todos pregonamos alguna vez como defecto de nuestra sociedad.
Referencia: Herbert Klein (2011) A Concise History of Bolivia. Second
edition. Cambridge: Cambridge University Press.
*Este artículo de opinión fue publicado en el quincenario boliviano Nueva Crónica y Buen Gobierno, 1era quincena de abril de 2012, página 14. Puede consultar la publicación integra en el siguiente link: http://www.institutoprisma.org/
No hay comentarios:
Publicar un comentario